Los derechos de autor

Con la Revolución Francesa (1879) comenzaron los derechos de autor en Europa tal y como los conocemos en la actualidad. Han pasado muchos años desde que se implantaron estos derechos y la humanidad ha cambiado mucho pero la esencia de estos derechos ha cambiado muy poco y deberían adaptarse a los nuevos tiempos.

Con la revolución de internet se ha producido también una revolución en el sector editorial, musical y artístico en general. A través de esta herramienta podemos acceder a contenidos como libros, música, etc., gratuitamente. Esto ha hecho que los consumidores, como pueden acceder libremente, olviden el papel del autor en estas creaciones. Si puedo conseguir el último single de Beyoncé gratis ¿para qué voy a pagar?

Debemos de ser conscientes de que cada libro, cada creación, supone un esfuerzo intelectual y económico para los autores y que de esta forma estamos dejando en quiebra a la cultura y despreciando el trabajo que hacen todas esas personas para que tú puedas escuchar esa canción o que puedas leer el último libro de Arturo Pérez Reverte. Cuando vas a comprar un armario a la tienda de muebles de tu barrio le pagas al carpintero por su trabajo y te parecería una locura llevártelo gratis, ¿no? Pues debemos hacer esa reflexión cada vez que vayamos a descargarnos algo gratuitamente de Internet. El autor debe cobrar por su trabajo, a no ser que haya cedido libremente sus derechos, que también es posible.

Desde el colegio deberíamos enseñar a los niños el valor que tienen las cosas y así, poco a poco, ir formando una sociedad más consciente de la importancia que tienen los derechos de autor. El Gobierno debería insistir más en este valor social que se está perdiendo, en el caso de que haya existido alguna vez, y poner una solución. Porque la cultura de nuestro país se está hundiendo poco a poco.

La cadena de televisión Antena 3, en septiembre de este año lanzó una campaña publicitaria en contra de la piratería. El mensaje del anuncio era “nada es gratis, siempre hay alguien que lo paga” y el eslogan “Crea cultura”. ¿Podemos culpar a una persona que se descarga un libro, por ejemplo, de dejar a una persona sin trabajo? En mi opinión, hasta cierto punto, sí pero la culpa no es solo suya si no también de quien ha subido ese archivo a la red.

En conclusión, creo que la sociedad debería ser más consciente de este grave problema y apostar y defender la cultura que es el mayor tesoro que puede tener un país.

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¿Los libros autoeditados son un producto de peor calidad o menos serio profesionalmente hablando?

En primer lugar me gustaría diferenciar entre la autopublicación y la autoedición ya que son cosas totalmente distintas. Autopublicar es publicar, distribuir y comercializar, por tus propios medios tú propia obra. Autoeditar es realizar las tareas que realiza un editor, entre las cuales está repasar el texto para que todas las ideas queden claramente expuestas y no haya ninguna falta de ortografía. En mi opinión una misma persona no puede escribir un texto y repasarlo ella misma, hace falta un segundo punto de vista o incluso un tercero para que todo quede bien expresado. Normalmente estos dos términos se confunden y quería dejar claro su significado.

Desde hace unos años, con la aparición de los primeros dispositivos electrónicos, ha habido un boom de autopublicación de libros. Hay varias opciones a la hora de que un autor publique su propia creación. Por un lado, existen páginas web como www.bubok.es que ofrecen packs que oscilan entre los 195 y los 1.770 euros en los que tú envías tu manuscrito y ellos se encargan de todo el proceso. Por otro lado, hay otro tipo de páginas web como www.miedicion.com en el que el proceso es diferente. En este sitio web se anuncian diseñadores gráficos, correctores… y es el escritor el que elige quien quiere que dé forma a su libro. Cada profesional tiene puesto su precio en el anuncio que publica en la web y de este modo el escritor puede elegir entre la gran variedad de anuncios el que más se asemeje a sus necesidades. Además, en esta misma web, también existe un apartado de mecenas en el que una persona anónima puede aportar su granito de arena para que nuevos autores puedan conseguir el sueño de publicar su libro. Claro está, si no dispones del suficiente dinero para costearte un pack de los que ofrece bubok u optar por la forma que propone miedicion, muchos nuevos autores recurren al crowdfunding, es decir, pide dinero para financiar su proyecto. Quienes eligen esta opción pueden encontrar en la página http://Libros.com su salvavidas. Los directores de este sitio web lo definen como: Somos una nueva editorial basada en el crowdfunding. Gracias a la colaboración de mecenas y profesionales del sector, editamos ebooks y libros en papel. Estamos abiertos a todo tipo de proyectos: novelas, poesía, cuentos, cómics o libros de fotografía.

Después de hacer un breve repaso por el panorama actual de este sector del libro y teniendo en cuenta la diferencia entre autopublicación y autoedición, en mi opinión los libros autopublicados no pueden tener la misma calidad que un libro publicado escogiendo la forma tradicional ya que estos tienen que pasar por el filtro de un editor al que si no le gusta o no ve posibilidades en él no lo va a publicar. En estos momentos hay millones de libros autopublicados en amazon, o librerías virtuales de este estilo y está claro que todos no pueden ser de una calidad sublime, tampoco todos son de mala calidad, pero sí la mayoría, ya que al no pasar por ningún filtro, cualquiera, sin tener la mínima idea de cómo escribir ni qué decir, puede publicar su propio libro para desesperación del mundo editorial que debe buscar una solución rápida a este problema surgido a raíz de la aparición de las nuevas tecnologías.